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9 Jul 2020

¿Qué nos dice la Psicología Positiva sobre la pandemia?

Recientemente en una entrevista Martin Seligman, uno de los mayores referentes de la Psicología Positiva, nos explica muy claramente lo que las investigaciones de esta disciplina han descubierto acerca del bienestar y su relación con la salud.

Existen dos ámbitos particularmente significativos para la resiliencia en tiempos de crisis. Por una parte está el bienestar subjetivo, relacionado con estados emocionales de felicidad, entusiasmo, alegría, motivación. Y por otra, un aspecto más cognitivo que es el optimismo y la esperanza de un futuro mejor.

 

  1. Para tu sistema inmune hoy lo más importante es experimentar la mayor cantidad de emociones positivas posible.

De acuerdo a las investigaciones de Sheldon Cohen y su equipo (2006), las personas con estilo emocional positivo, es decir, aquellas que son alegres, entusiastas y calmadas, tienen menos probabilidad de adquirir enfermedades respiratorias como resfriados e influenza y, en caso de contagiarse, se recuperan más rápido. Por otra parte, numerosas investigaciones demuestran que el estrés y el miedo impactan negativamente sobre nuestro sistema inmune, disminuyendo nuestra resistencia a las enfermedades (Dantzer y otros, 2018). Es por eso que en este momento de mayor riesgo para nuestra salud debemos practicar actividades que nos hagan sentir bien y evitar aquellas que nos deprimen.

En tiempos de encierro, ¡es un desafío, pero no es imposible!!

 

¿Qué podemos hacer para tener más emociones positivas?

 

  • Jugar juegos de tablero, naipes, dados, pero también a las escondidas, juegos de roles, mímica, adivinanzas. jugar con tus niños/as o tu mascota. Juegos que nos divierten y nos hacen reír con otros.
  • Leer libros entretenidos, ver comedias, bailar, cantar, escuchar música.
  • Hacer video llamadas con amigos, compartir un picoteo con tu pareja, cocinar en familia, hacer el amor.
  • Conversar con personas positivas que siempre están de buen ánimo, los estados emocionales se contagian.
  • Adoptar y cuidar una mascota.
  • Practicar mindfulness, meditación o yoga que son actividades que te ayudan a reconocer y manejar tus emociones para lograr la calma.
  • Dormir bien es particularmente importante para el sentirse con energía y para un sistema inmune fuerte. Duerme al menos 7 horas en la noche. Para ello es conveniente dejar las pantallas dos horas antes de ir a la cama y evitar sustancias estimulantes como la cafeína y el azúcar.

 

Evita sobre exponerte a las noticias y ver demasiadas series, prefiere practicar un hobby o actividad física.

 

  1. Cuando la pandemia termine, necesitarás optimismo realista y esperanza.

 

Para el especialista Martin Seligman, el optimismo y la esperanza son constructos más bien cognitivos. En las investigaciones experimentales con virus respiratorios del equipo de Sheldon no han demostrado relación con el sistema inmunológico, sin embargo, serán muy importantes después de la pandemia. Son las personas que poseen estas características las que serán capaces de liderar la recuperación de las comunidades. Los optimistas creen que el futuro será mejor y confían en sus capacidades para generar soluciones a los problemas. Hablamos de un optimismo realista, no uno fantasioso.

 

¿Cómo se cultiva el optimismo realista?

 

El psicólogo nos habla de una técnica que podemos practicar en familia que se llama poner en perspectiva.

Nuestro cerebro, por razones de supervivencia que provienen de la época en que éramos cazadores/recolectores, posee un sesgo negativo. Esto nos lleva a enfocar y recordar más los eventos negativos que los positivos (Fredrickson, 2009). Esta característica era útil para nuestra especie en los tiempos en que estábamos en constante amenaza por el entorno, pero no en la actualidad.

Cuando nos enfrentamos a un problema o una situación adversa a menudo nos dejamos llevar por una oleada de pensamientos negativos recurrentes y exagerados que nublan nuestra mente y no nos permiten ver más allá.

  1. Poner en perspectiva significa tomar una cierta distancia y observar la situación como si le estuviera pasando a alguien mas. Pensar “¿Qué le aconsejaría a un amigo/a en este escenario? ¿Cómo lo vería tal persona?” Nos ayuda a ver con mayor claridad.
  2. “No creas todo lo que piensas” es una frase frecuente en las redes que nos recuerda que los pensamientos no son la realidad, sino nuestra interpretación de ella. Otra forma de tomar perspectiva es pensar en el peor escenario posible, luego imaginar el mejor y reconocer que probablemente lo que ocurrirá estará más bien en el medio. De esa forma los problemas y situaciones suelen verse más abordables y menos catastróficos.
  3. También el mindfulness, que nos invita a mirar el mundo con ecuanimidad, puede ser de gran ayuda para cultivar el optimismo realista. Sus técnicas meditativas nos permiten observar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones, detectando con mayor rapidez las señales que indican que estamos entrando en un espiral negativo. Así podemos usar la respiración, la visualización o la atención a los sentidos para calmarnos y mirar con mayor objetividad lo que ocurre. Un círculo virtuoso.

 

Hay mucho que profundizar en estas temáticas, la próxima semana les contaremos lo que dijo Martin Seligman respecto a altruismo y otros tópicos interesantes.

 

Por Andrea von Schultzendorff

Neurociencias y Educación

La entrevista en youtube:

https://www.youtube.com/watch?v=Po8ZP8FU7Pc


Referencias:
Cohen S, Alper CM, Doyle WJ, Treanor JJ, Turner RB. (2006) Positive emotional style predicts resistance to illness after experimental exposure to rhinovirus or influenza a virus. Psychosom Med. 2006;68(6):809-815. doi:10.1097/01.psy.0000245867.92364.3c
Dantzer, R.,Cohen, S., Russo, S., Dinan, T., (2018) Resilience and immunity, Brain, Behavior, and Immunity 2018;74: 28-42. Recuperado de https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0889159118304409
Fredrickson, B. (2010). Positivity. Oxford, Inglaterra: Oneworld Publications.

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